error f3 vitrocerámica teka

Error F3 en vitrocerámicas Teka

Qué suele indicar el error F3 en una vitrocerámica Teka

El error F3 en una vitrocerámica Teka suele estar asociado a un problema en el circuito del sensor de temperatura que controla la unidad de potencia. Dicho de forma simple: la placa deja de fiarse de la lectura térmica que usa para proteger la electrónica y, por seguridad, bloquea el funcionamiento o corta la activación de las zonas.

Este código puede aparecer en distintos momentos, pero es habitual que se presente así:

  • La vitrocerámica enciende, intentas seleccionar una zona y al poco aparece F3.
  • Tras un uso exigente (potencia alta durante rato), la placa se protege y muestra el error.
  • El fallo es intermitente: unos días funciona y otros se bloquea sin un patrón claro.

Las causas más frecuentes suelen girar en torno a:

  • Sensor térmico (NTC) deteriorado o con lectura incoherente.
  • Conector flojo o cableado con mal contacto en la zona de la electrónica.
  • Temperatura excesiva bajo la placa por falta de ventilación, que termina forzando protecciones y lecturas anómalas.
  • En casos menos comunes, módulo de potencia con fallo interno.

Lo importante: el F3 suele apuntar a la parte que vigila la temperatura de la electrónica, no a un “uso incorrecto” puntual. Por eso conviene comprobar refrigeración y estabilidad antes de pensar en una avería mayor.

Cómo solucionar el error F3 y evitar que se repita

Una vitrocerámica trabaja con tensión de red. No manipules bornas ni abras la placa si no eres técnico. Estos pasos te ayudan a descartar lo más común y a acotar el problema.

  1. Detén el uso y deja que la placa se enfríe de verdad
    • Apaga todas las zonas y espera 15–20 minutos.
    • Evita reinicios seguidos mientras el mueble esté caliente.

    Si el error se disparó por temperatura elevada, este enfriamiento suele ser el primer filtro.

  2. Realiza un reinicio eléctrico completo
    • Baja el magnetotérmico del circuito.
    • Espera 3–5 minutos (no unos segundos).
    • Vuelve a conectar y prueba una sola zona a potencia media.
  3. Revisa la ventilación del mueble (muy clave en vitro)
    • Asegúrate de que no haya objetos pegados a la parte inferior (cajón lleno hasta arriba, papeles, paños, etc.).
    • Comprueba que el hueco no esté “sellado” sin entrada/salida de aire.
    • Si hay horno debajo, prueba primero la vitrocerámica con el horno apagado.
  4. Observa cuándo aparece el F3: en frío o tras varios minutos
    • En frío y al arrancar: suele apuntar a sensor/cableado/conector o a la electrónica.
    • Tras un rato de uso: suele tener más relación con calor acumulado y disipación insuficiente.
  5. Evita forzar la placa mientras el error sea recurrente
    • No uses potencias máximas durante mucho tiempo si el F3 ya ha aparecido.
    • No encadenes encendidos/apagados buscando “que enganche”.

    Cuando el sensor está fallando, insistir solo aumenta la probabilidad de cortes repetidos.

  6. Cuándo conviene pasar a diagnóstico técnico
    • El F3 vuelve aunque la placa esté fría y el mueble ventile bien.
    • El error aparece en cada intento, con reinicios eléctricos correctos.
    • Notas comportamientos anómalos (apagados bruscos, zonas que no regulan bien, olor a calentamiento).

    Un técnico normalmente revisará sensor NTC, continuidad de cableado y conectores, y valorará si el fallo está en el módulo de potencia.

  7. Medidas para que no vuelva
    • Mantén el hueco inferior libre y con respiración.
    • Si cocinas a potencias altas durante rato, alterna zonas y baja potencia en tramos largos.
    • Si el error se dispara con calor ambiente elevado, evita usar la placa “al máximo” de forma continuada.

Si el F3 desaparece tras enfriar y reiniciar, lo más probable es que fuera una protección desencadenada por condiciones térmicas o una lectura puntual. Si se repite con facilidad, lo habitual es revisar sensor y conexiones para evitar que el fallo acabe inutilizando la placa.